Piel seca

Piel seca

Una piel sana se encuentra repleta de vitalidad y elasticidad. Sin embargo, en invierno corremos el riesgo de que los niveles de hidratación de nuestra piel se desequilibren. Cuando hace frío, las glándulas sebáceas producen menos sebo y, sin esta capa protectora de lípidos, es más difícil conservar el nivel de hidratación de la piel. Es más, los vasos sanguíneos que hay bajo la piel se contraen, de modo que también disminuye el abastecimiento de oxígeno.

El resultado es que la piel se escama, se nota tirante y se enrojece. La piel fina o áreas sin tejido subcutáneo (adiposo) ni glándulas sebáceas, como las espinillas, los codos y las rodillas, corren un riesgo especial.

La piel seca se presenta de manera gradual y sigue un proceso progresivo:

La piel seca se siente rígida y puede aparecer con una rugosidad de ligera a moderada.

  • Los primeros signos de la desecación no causan normalmente mucha incomodidad, pero ignorarlos es probable que conlleve a que la deshidratación sea más severa.
  • La piel muy seca puede estar muy rígida, muy rugosa, escamosa y con picores.
  • La piel se nota muy rígida y rugosa, y también puede que comience a aparecer con escamas y desprendimiento de láminas.

La piel extremadamente seca tiene un aspecto y unas sensaciones de extrema rugosidad, con escamas y desprendimiento de láminas y también puede picar mucho. En casos extremos la piel también puede presentar grietas.

  • La deshidratación excesiva puede provocar que la piel se contraiga y se vuelva frágil, lo que puede desembocar finalmente en grietas de la piel. Esto resulta particularmente común en zonas donde se realiza necesariamente una flexión, como las plantas de los pies.

ZONAS PROPENSAS A PRESENTAR SIGNOS DE SEQUEDAD

  • Manos: lavado frecuente, jabones alcalinos, productos químicos y cambios del tiempo son todos ellos factores que pueden jugar su papel a la hora de deshidratar la piel de nuestras manos. Cuando se producen grietas, normalmente aparecen alrededor de los nudillos ya que la piel está rígida y puede romperse con facilidad cuando se estira.
  • Pies: La piel de los pies, y en especial en la zona de los talones, con frecuencia se deseca dando lugar a una piel rugosa y con fisuras. Esto puede ser incómodo y, en casos graves, doloroso e inflamado.
  • Labios: los labios secos se agrietan con frecuencia. Los pacientes que sufren acné y toman determinados medicamentos orales pueden sufrir grietas en los labios.

CONSEJOS ÚTILES

  • Si tienes la piel seca no uses geles de ducha ni productos desmaquillantes que hagan mucha espuma, porque resecan la piel y destruyen sus barreras protectoras naturales. Lo mejor es usar un producto hidratante en la ducha, que aportan suavidad y elasticidad a la piel mientras te duchas.
  • Además, elige cremas, lociones corporales y productos consistentes que incluyan urea, dexpantenol en sus fórmulas, Así proporcionas un cuidado intensivo y evitas la tirantez y la deshidratación.

ES IMPORTANTE UNA BUENA ALIMENTACIÓN

  • Deberías beber al menos dos litros de agua al día, puesto que la falta de hidratación también reseca la piel.
  • Para saber si bebes suficiente agua, ponte a prueba: pellízcate la mano con el pulgar y el índice. Si, cuando la sueltas, la piel vuelve lentamente a su estado original, no le estás proporcionando la hidratación suficiente
  • ¡Come frutos secos! Son una deliciosa fuente de energía, además de contener montones de grasas saludables, minerales y vitaminas.
  • El pescado azul de mar y los albaricoques deshidratados proporcionan calcio al cuerpo, y también luchan contra el envejecimiento.
  • El zumo de zanahoria y tomate está lleno de vitaminas saludables que, junto con un poco de aceite de linaza, se pueden absorber especialmente bien en el cuerpo.
  • Llevar una dieta sana y equilibrada fomenta la salud y fortalece el órgano más grande del cuerpo: la piel.